Cuando el dinero es importante pero la vida lo es más

La vida es más importante

Hoy voy a irme a la piscina pública con un libro y me imaginaba cómo sería mi día. Sentía la tranquilidad de la lectura, el bullicio de los niños a mi alrededor, la tensión de dejar la toalla a solas y disfrutaba haciendo fotos para mi perfil de Instagram.

El trabajo siempre ha sido más importante para mí que cualquier otra cosa en mi vida durante años, tanto que no me importaba sacrificar fines de semana para él. Pero realmente el trabajo es la máscara que escondía una necesidad mayor: tener dinero para poder hacer cosas, sentirme independiente, hacer lo que me diera la gana… He sido esclava del patrón de la escasez durante años y liberarse de él va a durar toda la vida porque es un patrón con el que he convivido desde niña.

Los patrones adquiridos y aprendidos definen gran parte de nuestras vidas y, normalmente, limitan nuestras posibilidades. En mi caso “sentir escasez de dinero” viene de una infancia de limitaciones y unas primeras experiencias laborales de sacrificios. Sin darnos cuenta repetimos esos patrones de adultos y conseguir liberarse de ellos para poder prosperar pasa por aceptar que existen y asumir el mando, arriesgarse, enfrentarse al miedo que da lo desconocido tras abandonar esos patrones y abrirse a lo que suceda con desapego. Es un trabajo difícil pero se consigue, os aseguro que si. Y cuando sientes que esos patrones ya no rigen tu vida, sientes que puedes con todo.

A veces vuelve esa vocecita interior que me dice “no sabes dónde acabará esto; mejor vuelve a hacer las cosas como siempre que al menos ya sabes dónde te metes; no intentes cosas nuevas porque de harán daño; ya sabes que para lograrlo tendrás que esforzarte mucho” y pensamientos similares. Si a ti te pasa lo mismo di NO. En voz alta o en silencio, frente a un espejo o mirándote las manos, cierra los puños, mírate a los ojos y di “¡basta! no voy a permitirte sabotearme” y respira, varias veces y profundamente. Aquí comenzará el cambio.

Hoy en la piscina, con un nuevo rumbo recién adquirido, voy a hacer fotos, a reírme sola, a curiosear vuestros perfiles de Instagram, a pensar en mi siguiente artículo, a dar un pasito más hacia esa misión de vida que tengo y sentir la energía que me rodea intensamente. Quiero atraer más de esto a mi vida.

No voy a pensar en el trabajo/dinero, no voy a permitir que ocupe mi mente un minuto. Voy sabotear conscientemente a mi ego hasta que deje de hablar. Es mi “palo en la rueda” para seguir luchando contra ese patrón y demostrarme a mi misma que el Universo está conmigo y no necesito controlar las cosas. Todo saldrá perfecto, será oportuno y me ayudará a cumplir mi propósito en la vida.

Namasté amigos, feliz domingo.

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