Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Este fin de semana hemos realizado el cuarto módulo del curso de profesores de yoga. Ha sido en Las Casas VillaTurrilla en Nerpio, Albacete, no disponíamos de cobertura de móvil y nos ha llovido todo el fin de semana lo cual nos ha permitido ser más conscientes de que se trataba de una formación y no de unas pequeñas vacaciones. Hubiera sido redondo si hubiera nevado pero no sucedió así que nos deleitamos con la gastronomía porque teníamos una cocinera que nos preparaba ¡unos platos caseros geniales! …aptos para vegetarianos, veganos e intolerantes al gluten, un poco de todo 🙂

Curso de profesores de yoga: primer retiro del curso

Llegamos a la casa rural el viernes a las 18:30 h y, tras acomodarnos, hicimos la primera actividad. Allí estábamos tanto los alumnos de la formación como personas que asisten o conocen a la escuela Prana y deseaban disfrutar de un retiro en contacto con actividades de yoga.

Esta toma de contacto fue un buen comienzo. Tras un viaje en coche de unas dos horas y media desde Alicante, comenzamos con pawanmuktasanas y el saludo al sol. Calentábamos motores y nos asentábamos en aquel lugar. En otras circunstancias hubiera curioseado por todos los rincones en tener posibilidad pero no lo hice. Me adapté al lugar y a lo que se suponía que debíamos experimentar y es curioso en mí porque soy nerviosa y siempre estoy metiendo las narices en los sitios nuevos.

El único espacio donde metí un poco las narices fue en los armarios de la cocina porque andaba buscando algo que ahora no recuerdo y los abrí todos 🙂 A parte de eso, poco más de la casa me interesaba: el dormitorio, el comedor donde compartiría momentos muy agradables con todos los compañeros, el pasillo de acceso a la sala principal y la propia sala donde hacíamos todas las actividades del curso. La finca tenía otros lugares pero yo iba por el yoga.

Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Como es habitual, tanto las jornadas del sábado como el domingo comenzaron con una meditación. No sé por qué pero la del sábado me recordó la película “Come, reza y ama” en la escena aquella en la que Elizabeth, estando en el ashram en India, intentaba concentrarse en la meditación de la mañana y se escuchaba música de fondo. La escena era muy parecida.

En este módulo, al estar integrado como parte de un retiro, teníamos actividades que compartíamos con las personas que no iban a la formación y así, cada uno de los tres días, teníamos una sesión de yoga integral por dos horas donde no sólo hacíamos hatha yoga sino también meditábamos y cantábamos mantras juntos. Junto a esas actividades tuvimos dos de esas que me remueven por dentro porque tocan las cuerdas de mi autodignidad directamente, son las meditaciones activas de Osho y el Reajuste Vital (que este fin de semana he averiguado por fin lo que era).
Curso de profesores de yoga: cuarto módulo
Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Si dejo a mi mente hablar sobre estas dinámicas, el pensamiento que surge es “qué loco todo” pero si sólo observo y siento, sin juzgar, el pensamiento posterior que surge es “¡cuánta belleza hay en esto!“… Yo prefiero ver la vida como una expresión de la belleza ¿y tú? ¿prefieres juzgar y separarte o ver y aceptarte?

Entre las nuevas asanas, las nuevas explicaciones y dinámicas empíricas sobre la anatomía de la respiración y una sesión de cine donde vimos la película “Mentes brillantes en busca de la felicidad” si algo he de destacar son los momentos de la comida. No sé si es que se me pasaba el tiempo volando pero casi diría que comíamos la mitad del tiempo que estuvimos en ese lugar 🙂 eso si, Prana tiene ojo eligiendo al cocinero porque no sólo era una mujer experimentada sino además budista, por lo que las vibraciones que tenía la comida eran especiales. Más tarde me enteré que la cocinera tiene página web y que ponía recetas. De verdad, me parece un regalo que exista esa mujer. Os comparto su página para que podáis hacer alguna de sus recetas 🙂
Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

De nuevo resumiría la experiencia de este fin de semana como siempre: ¡se me quedan cortos! pero este módulo ha sido especial por varias razones. En primer lugar, era mi primer retiro de yoga y, aunque no tenía expectativas sobre él si las tenía sobre la formación y en esta ocasión si que se me ha quedado algo corta. Creo que es porque estoy descubriendo que me gusta mucho la anatomía y he echado de menos más clases de este tema.
Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

En segundo lugar porque hemos estado más tiempo juntos y las emociones han sido un poco más intensas. He observado que algunas personas tienen resistencias y manías que no había sentido hasta este momento y también me he detectado prejuicios sobre mí misma que pensaba que ya no tenía y siguen conmigo aunque sin fuerza. En cualquier caso, haberlas detectado no hubiera sido posible sin el tiempo y espacio que te regala el hecho de habernos quedado sin cobertura.

He recordado lo maravilloso que es tener silencios donde nadie espera nada de nosotros y donde la dependencia a la mirada y opinión de la sociedad deja de tener valor. Aquí he recordado que, rodeada de las personas adecuadas, puedo ser yo y crecer espiritual y emocionalmente pues no hay juicios, sólo un “me da igual lo que hagas porque te acepto con tus virtudes y tus defectos“. La energía que se siente en este tipo de retiros es especial porque todos venimos predispuestos a estar abiertos, a experimentar, ayudar a otros y no etiquetar. Es magnífico.

En tercer lugar, siento que he desenmascarado a mi ego un poco más. La percepción de uno mismo tiene tantas capas como generaciones y experiencias acumuladas tenemos de nosotros y nuestro entorno por lo que puedes pasarte toda la vida limpiando esas capas, encontrando nuevas maneras de ser mejor persona y los actores que la vida nos pone por delante para ello a veces no nos los esperamos. En mi caso, este fin de semana me he visto a mí misma a través de los ojos de mis compañeros, como quien se graba y luego se escucha encontrando matices que no conocía antes.

Curso de profesores de yoga: cuarto módulo

Los compañeros me han enseñado sin querer que este proceso que os estoy contando como ejercicio personal de transparencia y honestidad conmigo misma y hacia vosotros a través de este blog, también es una búsqueda de mi propio yo a través suyo. Comprender qué les preocupa, molesta o asusta es una forma de ver mis propios miedos. Sus miedos fueron los míos tiempo atrás y yo ya los afronté pero el caso es que, si los he percibido de nuevo es que me son familiares de modo que siguen en mí y estoy sumamente agradecida por poder verlos de nuevo, quiere decir que tengo una nueva lección que aprender de todo esto. Gracias a ello he decidido acompañar a este artículo con un vídeo más, en el que hablo de algunos de esos miedos que me han surgido.

Este fin de semana he aprendido a respetarme más a través del respeto a los demás y he aprendido a respetar más a los demás a través del respeto a mí misma. Paralelamente, no sólo he afrontado unos miedos escénicos pendientes, sino que me he sentido inspirada a explicar mi proceso de una manera diferente a como venía haciendo, interfiriendo menos en la vida de los demás.

Hasta pronto, namaste amigos.

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