Una cosa sobre el desapego

El desapego es la ausencia de apego (‘des-apego’) y es más sencillo de lo que pensamos, de hecho es muy sencillo. Es como pulsar un botón “DESAPEGO ON” y todo lo que sentíamos con intensidad se transforma en dos emociones básicas y equilibradoras: amor y comprensión.

[En otro artículo profundizaba sobre el desapego desde el punto de vista empresarial, aquí te dejo el enlace.]

Lo difícil es saber cuándo presionar ese botón para evitar desencadenar toda una serie de consecuencias karmáticas (creadoras de karma) que nos tocará trabajar en el futuro sin ser conscientes de qué las provocó realmente (porque -a modo informativo- pueden experimentarse años después del episodio que las originó ¿eh?). El proceso implica enfrentarse a nuestros miedos, que provocan limitaciones y creencias en nosotros y que damos por ciertas…. ¿por qué las damos por ciertas?¿quién nos dice que eso es así? ¿experiencias pasadas nuestras o de alguien a quien apreciábamos? Si cada experiencia nos enseña o nutre de algún modo ¿por qué pensamos que obtendremos los mismos resultados ante una nueva situación si realmente no harás las cosas dos veces igual?

Cuando te das cuenta que, queriendo obtener resultados diferentes, harás las cosas diferentes y, lo más lógico es que el resultado sea totalmente diferente, la presión ante esa situación que estás afrontando pasa a ser de precaución a miedo ante las consecuencias. Nuestra mente nos dice “ten cuidado que esto se parece a aquella vez que…” o algo parecido. Las palabras “ten cuidado” nos ponen en una actitud de alerta que psicológicamente se traduce en ansiedad y estrés y fisiológicamente en tensión, contracturas, sobrecargas musculares, rigidez, etc. Todo es una cadena de consecuencias.

¿Cómo nos liberamos de este piloto automático que tiene la mente? Observando, escuchando y sintiendo.

Deja de salir del presente

La cuestión es que nuestra mente necesita rumiar para sentirse útil, se adueña de nosotros. Nos hace creer que tiene el control de todo, nos sentimos seguros al creer que lo tiene/tenemos todo bajo nuestro control. Pero es literalmente imposible que eso suceda.

Te hago una pregunta, en lo que llevas de día ¿cuántas veces has estado totalmente presente? -puntos suspensivos-. Estar totalmente presente implica observar, escuchar y sentir pero no es lo habitual. Nos pre-ocupa (ocuparnos por anticipado) que nuestro pasado afecte a nuestro futuro, nos pre-ocupa que el futuro no sea lo que queremos, nos pre-ocupan el pasado y el futuro constantemente y así nuestra mente salta del pasado (a revisar experiencias) al futuro (que todavía no está aquí pero queremos asegurarlo) cambiante y voluble. Eso es un proceso de locura contenida ¿no te parece?

Deja de salir del presente y lleva tu atención al AHORA (hay un libro muy bueno que te recomiendo llamado “El poder del Ahora” de Eckhart Tolle) y te darás cuenta que, justo ahora, resulta que no necesitas nada, sólo respirar, te darás cuenta que tienes lo que necesitas, que tu situación no es condicionante de tu felicidad, que el silencio de tu mente es liberador y que cualquier cosa que muevas o hagas va a sacarte de ese estado de bienestar que es la atención plena. Lo cierto es que vas a sentir cosas intensas y la consecuencia de todas ellas es que serás más consciente de que lo real es el AHORA, lo único que puedes manejar es el AHORA y que incluso pensar en el minuto que vas a vivir en el minuto siguiente ya no es estar en el presente.

El proceso de desapego

Ahí radica la dificultad del proceso, en estar presente en el AHORA pero ¿sabéis qué? lo más bonito es el aprendizaje. Cuando tomas la determinación de cambiar algo en ti para cambiar tu vida, aparecen las sombras que hay que sanar/liberar, poco a poco vas limpiando capas que te suponían un gran peso, poco a poco te sientes más ligero, sientes más felicidad, tu vida se pone en orden sin que hagas nada y aquello que antes te abrumaba deja de tener importancia. El proceso para aprender el desapego es lo sanador, no el desapego en si.

Espero que, tras esta lectura, sientas al menos un poco de curiosidad en saber cómo iniciar el aprendizaje del desapego porque siempre hay algo que trabajarnos y sanar. Si quieres, puedo ayudarte, contacta conmigo a través del formulario que hay al final de “MI HISTORIA” y hablamos.

Namasthe lectores.

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